Gerbera: una planta para el interior que te cautivará

¡Compártelo!Share on Facebook11Pin on Pinterest101Share on Google+0Tweet about this on Twitter

La gerbera es una de las plantas de interior con flor resistentes que podemos encontrar para nuestras casas. Unas de las más utilizadas también para decorar, como plantas frescas, por su simplicidad y belleza. La flor de la gerbera es similar a la margarita con pétalos idénticos alrededor de la semilla. Veamos cómo podemos cuidarla y hacer que florezca de la manera más exitosa en nuestras casas.

Gerbera planta

Son plantas originarias y comunes de Australia, Asia, África y Sudamérica. Los colores de la flor pueden variar de ser rojos, amarillos, naranja o rosa cómo se muestra en la foto.

Cuidados y riego de la gerbera

Lo principal para que la flor crezca sana y con los colores bonitos es que necesita mucha iluminación. Es imprescindible este punto. Conseguiremos que la flor sea preciosa, por lo que tendremos que tenerla en un lugar muy luminoso, sobre todo en invierno, en el que el sol sale menos horas al día. ¡Colócala siempre al lado de la ventana!

Hay que tener cuidado con los cambios bruscos tanto de temperatura como en el riego. Este último tiene que ser moderado y frecuente. Haciendo que no la encharquemos ni la tengamos días en sequedad. Comprobaremos que la humedad es la correcta para si es necesario regarla. Riégala siempre sobre la tierra y nunca sobre las hojas o las flores, porque se marchitarán.

Para que la flor de la garbera luzca radiante podemos poner un poco de abono de potasa y hierro, para dar vitalidad a las flores y evitar que se amarilleen. Abónalas en la época de flor una vez al mes.

Requiere humedad como ya hemos dicho, y la temperatura ideal para su cultivo ronda los 17-26º.

Poda y plagas de la gerbera

No suele ser común que encontremos plagas en la gerbera, puesto que se cultivan en el interior. En caso de que aparezcan las plagas comunes: la araña roja o el pulgón por ejemplo, podríamos utilizar cualquiera de estos trucos caseros para acabar con ellas.

No la podes, y en todo caso retira con suavidad aquellas hojas y flores que se vayan secando o marchitando al terminar la época de flor.

Semillas de la gerbera

Lo ideal es comprar la planta ya germinada de la semilla de cualquier invernadero. Si aún así, queremos reproducirlas por semillas, lo más recomendable es introducir estas en un recipiente pequeño con sustrato rico en nutrientes y mucha agua. Lo tapamos con film transparente y lo ponemos al sol para que el calor ayude a qué germinen antes.

Si os han gustado estos consejos, compartid. 😉

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.