Violeta Africana: los cuidados imprescindibles

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La violeta africana es una planta de interior con flor común pero algo débil, por lo que tenemos que tener cuidado con su cultivo tal y cómo veremos. Nativa del este de la África tropical, y tiene hojas redondas y bonitas flores de color violeta, blanco, púrpura o azul clarito. Si estás pensando en cultivarla, sigue estas recomendaciones que te damos a continuación.

Violeta africana

Es una planta pequeña que no crece más de 15 cm de alto.  Son muy conocidas sobre todo por sus preciosas flores.

Cuidados y riego de la violeta africana

La violeta africana es una planta que requiere cuidados que tendremos que tener en cuenta. Es importante que la maceta en la que la cultivemos no sea muy grande, -se recomienda no transplantarla a una maceta más grande de la qué viene con ella-, y qué la tierra no sea la turba común con la que la compramos sino una tierra rica en nutrientes mezclada con abono natural.

El riego se recomienda hacerlo por debajo: es decir, pondremos un plato o una bandeja con agua y tendremos nuestra maceta absorbiendo esta agua por 30 minutos. Nunca regarla por encima de forma que se encharque o se llene de agua. Si se pudren las raíces se marchitará. En verano 2 veces por semana, en otoño 1 vez por semana y en invierno cada 15 días.

Agrega un abono especial para estas plantas en el agua cada tres semanas en primavera y verano y sigue las instrucciones.

Evitar la luz directa del sol. Si está es inevitable ponla lo  más alejada posible de la fuente de luz. Evitamos que se resequen y no florezcan.

Para limpiar las hojas, lo más fácil es utilizar un pincel cada 15 días, sin agua y sin otro tipo de productos para retirar el polvo que se posa sobre las hojas de la planta.

Poda y plagas de la violeta africana

Poda los chupones de las nuevas flores que aparezcan. Con estos chupones logramos nuevas plantas pero hacen que la planta madre sufra y por lo tanto no florezca. Quítalos de manera rápida con una tijera y podemos utilizarlos para sembrar nuevas semillas tal y cómo aparece al final del artículo.

Las plagas más comunes de las violetas africanas son cochinillas blancas, pulgones y trips. Por lo que tendremos que tener cuidado y evitar que se apoderen de nuestra planta teniendo en cuenta algunos de estos puntos.

Semillas de la violeta africana

Por división de la planta o por esquejes y hazlo a primeros del verano. Y también vía chupones. Los chupones los pondremos en una nueva maceta con tierra fértil y rica en nutrientes. Metemos la planta en una bolsa y ponemos un palo para evitar que la bolsa toque la planta. La regamos y la ponemos al sol durante dos meses y ya tendremos una nueva planta disponible para florecer.

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